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Puado, 770 días ‘non stop’ para ahora consagrarse en Primera

Con la flamante medalla de plata que se colgaba el pasado sábado en los Juegos Olímpicos de Tokio, junto al también perico Óscar Gil, ha puesto Javi Puado un punto y seguido a más de dos años de exagerado sacrificio que han dado extraordinariamente sus frutos. Apenas ha descansado el atacante con vacaciones como tal en 20 de los últimos 770 días de vértigo que han cambiado su vida.

Todo comenzaba, después de un verano al uso, el 3 de julio de 2019. Arrancaba antes de tiempo la pretemporada el Espanyol de David Gallego, debido a que muy pronto tenía que afrontar las previas de la Europa League, en las que Puado disputó tres partidos. Los únicos –sin contar un encuentro con la Selección española Sub-21– antes de aceptar, en noviembre, salir cedido al Real Zaragoza, donde dio el estirón que su carrera pedía a gritos. En 21 encuentros, marcó cuatro goles, dio cinco asistencias (más otro partido y otro gol en la Copa) y fue crucial para el acceso a la promoción de ascenso, en la que no pudo participar.

Había contraído el canterano perico la COVID el 29 de julio de 2020, de modo que fue baja en las semifinales ante el Elche. Sin embargo, las endiabladas fechas de la temporada de la pandemia provocaron que su recuperación coincidiera con la vuelta al trabajo del Espanyol, que ya con Vicente Moreno al mando había echado a andar el 10 de agosto. Empezaba a acusar la carga física y vírica, por lo cual cayó de la convocatoria de la Sub-21 para septiembre.

Y de nuevo en Segunda, ya vestido de blanquiazul, culminó su explosión. Jugó 37 partidos de Liga, con la friolera de 12 goles y ocho asistencias. Dos de Copa, con otro gol. Participó en cuatro encuentros clasificatorios para la Eurocopa Sub-21, en la que disputó cinco choques, con tres goles. El último, el 3 de junio.

Y cuando la temporada 2020-21 ya podía darse por concluida, otra vez la COVID, en este caso un brote en la Selección española absoluta, le hizo regresar de sus recién estrenadas vacaciones para debutar con los mayores el 9 de junio, en un amistoso ante Lituania en el que también marcó. Su único descanso real fue el que se produjo desde el día siguiente, el 10 de junio, y hasta el 29, cuando Luis de la Fuente anunció la convocatoria para los Juegos Olímpicos. Solo unas horas más tarde, el 30 de junio, ya quedó concentrado.

Entre Las Rozas a Japón, Puado fue protagonista el pasado 11 de julio por el anuncio de su renovación con el Espanyol hasta 2025, la noticia del verano en clave perica. Ya en los Juegos, solo tuvo minutos en dos encuentros olímpicos, aunque ha experimentado el mismo desgaste que el resto de la expedición y, por supuesto, ha sido merecedor de la medalla como el que más.

Pero esto no se detiene y, 770 días después, el contador continúa avanzando. La reválida del delantero del Espanyol consistirá en consagrarse en Primera División, categoría para la que se ha mostrado ya sobradamente preparado. Que siga el espectáculo.

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